Las empresas declaran la guerra a los Maurice Moss

Recientemente lo he podido leer aquí.

Maurice Moss , el “standard nerd” de pelo afro protagonista de la serie británica IT Crowd, ha sido recientemente puesto en la picota por los directivos de las grandes compañías tecnológicas.
Esta circunstancia me proporciona una muy buena oportunidad para postear acerca del perfil competencial deseado en los profesionales de TI (Tecnologías de la Información).
En Gartner elaboraron en su momento una lista con las veinticinco competencias fundamentales que todo profesional de TI debería desarrollar.

Desgraciadamente, una cosa es conocer esas competencias – que no es poco – y otra muy distinta ser capaces de desarrollarlas en nuestros equipos. Pablo Cardona plantea en Paradigmas del liderazgo un modelo general de desarrollo de competencias de gran aplicabilidad, “incluso” en áreas y profesionales de TI.

Lo importante es tener claro que las competencias se desarrollan en un proceso secuencial de tres pasos. Primero debemos captar la información necesaria para poder iniciar el proceso de mejora: esto lo solemos conseguir a través de la formación tradicional. En segundo lugar, resulta imprescindible interiorizar “las consecuencias de las acciones y omisiones”: esto se consigue a través de la metodología ”learning by doing”, usando el taller experiencial o la simulación de negocio con el objetivo de reproducir las situaciones cotidianas a las que debemos enfrentarnos con éxito.

Una vez asimilado todo esto, debemos perseguir  la creación de los hábitos correctos ejercitando nuestra voluntad, ya que las personas enseguida derivamos de manera natural hacia la realización de aquellas actividades y tareas  que más nos gustan. Esta tercera etapa coincide por tanto con la de entrenamiento en la que, convenientemente guiados por un entrenador (coach) y a base de “hacer y hacer”, llegamos a la automatización del hábito: ese momento en el que ya no hay que recurrir a la voluntad para “hacer lo que debemos hacer”.

Instalados en este “nirvana” , habremos conseguido ser competentes y habernos desarrollado personalmente.

¿Qué tal si le damos una oportunidad al bueno de Moss?