Aquí sí pinto…y mucho. Trabajando con Scrum

Hace poco me pasó que en un proyecto de mejora en el que estamos trabajando, uno de los empleados dijo que le parecía mal uno de los cambios implantados. Que le parecía que no ayudaba mucho sino todo lo contrario, la gracia es que este cambio llevaba prácticamente 2 meses implantado y era una de las perlitas, una quick-win de estas que nos gusta decir porque, según se implantó empezaron a llegar mensajes de satisfacción.
Obviamente hay que estudiar porqué esta persona opina así antes de tacharla de “œfollonera”. Seguro que tiene su parte de razón. Bueno, a lo que iba. En el momento me dio bastante rabia, pensé que había tenido tiempo suficiente para haber dicho algo antes! pero ahora me alegro de que pasase así. Toda esta charla apareció en la demo del 2º sprint y de hecho una de las historias para el 3º es hacer un seguimiento de la utilidad del cambio valorando todas las opiniones de los grupos de soporte.

Ahora me pregunto ¿qué hubiese pasado si este proyecto no estuviese gestionado empleando scrum? Probablemente esta persona jamás hubiese tenido la oportunidad de hablar, hubiese tragado con el cambio y se alimentaría la desmotivación y la falta de participación: mi opinión no cuenta y menos mal que soy yo quien opera el proceso, que si no”¦

Scrum no evita que surjan problemas sino que éstos salen a la luz lo antes posible para poder tratarlos. Estoy segura de que se le dará una vuelta a la mejora y que, empleando esta metodología, llegaremos a una solución beneficiosa para todas las partes y en la que todas las personas del departamento se vean partícipes de la misma. Es lo bonito de trabajar así.