Innovación significa introducir una novedad, crear productos o servicios que faciliten la vida a quienes los utilizan. Adoptar la metodología scrum en mi opinión facilita la innovación e intentaré explicar por qué.
Una de las muchas ventajas que aportan este tipo de metodologías ágiles es que los ingenieros, técnicos, desarrolladores y en definitiva la gente que trabaja sobre el desarrollo de un producto conocen el sentido último del trabajo que desempeñan. Me explico: en scrum, cuando vamos a desarrollar algo, se definen una serie de funcionalidades con sentido de negocio (y aquí está la clave, “de negocio”) o historias que el producto tendrá que cubrir. Éstas funcionalidades son las que se transmiten al equipo que trabaja en el proyecto, así que hemos conseguido que la gente que sabe articular o materializar funcionalidades sepa realmente la finalidad última y de esta forma pueda aportar soluciones creativas e innovadoras a necesidades concretas.
Voy a poner un ejemplo sencillito que veo a menudo para que quede más claro: cuando hacemos formaciones acerca de los principios de scrum, empleamos una simulación llamada Agile IT en la que la gente tiene que construir una ciudad de Lego. Yo soy la encargada de definir las funcionalidades o historias con sentido de negocio y de transmitirlas al equipo para que las construyan, por ejemplo: construir un restaurante para que los turistas puedan disfrutar de la gastronomía autóctona. Cuando llega esta fase casi no tienen bricks de Lego y han de realizar malabarismos para poder abordar la construcción.
Bien, llegados a este punto, son muchos los equipos que me han sugerido reutilizar alguna de las construcciones anteriores como restaurante, como por ejemplo una de las casas de la ciudad argumentando que dónde mejor se va a disfrutar de la gastronomía autóctona que en una casa tradicional de la ciudad. Y realmente tienen razón, es un buen servicio y no lo presta demasiada gente, me consta que en el casco viejo de Bilbao hay una empresa que cede su típica casa acogedora para servir menús a altos ejecutivos y a turismo de alto nivel ofreciendo la experiencia de “comer en como en las casas tradicionales vascas”.
Efectivamente el equipo en esta ocasión ha innovado puesto que ha creado un servicio de valor añadido que en principio no se había solicitado como tal y además, ahorrando recursos! pues se ha evitado invertir más bricks de Lego.
Es un ejemplo simple pero espero os sirva para ilustrar mi afirmación de que scrum en cierta forma facilita la innovación.
Nerea Molinero