Dado el cúmulo de post que se están escribiendo sobre el AOS2010 de la semana pasada, quería dar mi punto de vista desde la organización del evento. Creo que para todos los voluntarios que nos ofrecimos para organizar el sarao ha sido una experiencia especial, por varios motivos:
- Hemos demostrado que un equipo motivado auto-organizado es capaz de sacar adelante muchas cosas, a pesar de la ignorancia o la falta de recursos. El primer día que tratamos de reunirnos por Skype casi no lo conseguimos porque nadie sabía iniciar una conversación de grupo, con eso lo digo todo. Teníamos cero experiencia en estos eventos, no sabíamos por dónde empezar, qué había que hacer exactamente ni cuánto nos iba a costar. Pero teníamos ganas de hacerlo.
- La sensación de estar haciendo algo útil. La gente estaba muy ilusionada con esta nueva oportunidad de reunirse, el twitter hervía, y sentías que el “cliente” tenía altas expectativas
- Y nos hemos divertido. Mucho. Para mí al menos no ha sido una carga, y creo que se debe sobre todo al buen ambiente generado dentro del grupo. Las risas y las bromas han sido constantes, y eso ayuda más de lo que pueda parecer
En resumen, creo que conseguimos generar el estado de ánimo ideal para un equipo ágil: colaboración, compromiso, entusiasmo… Habrá más Opens, y esperemos que mejores (¿en Zaragoza?). Pero yo al menos me llevo de éste un grupo de gente estupenda y la sensación de que el agilismo no es una moda, sino una necesidad.
¿Qué aspecto tiene un Open? Aquí hay un breve vídeo que está circulando:
Si estás en el Parque Tecnológico de Walqa en Huesca o alrededores, quizá te apetezca unirte a nuestro Taller de Introducción a Scrum los días 3 y 4 de Noviembre.
Hablaremos de metodologías ágiles, practicaremos con varios juegos, discutiremos pros y contras, y seguro que entre todos recogemos ideas para poder aplicar en el trabajo – o en la vida, hay quien utiliza scrum para organizar las tareas domésticas en las familias numerosas- :-)
Si te gustaría introducirte en el mundo ágil, ésta es una buena ocasión. Envía un correo hoy mismo a Beatriz Lorente de Walqa (blorente@ptwalqa.com). ¡Plazas limitadas! (Y por sólo 150€).
Ayer se abrió el plazo de inscripción al próximo Agile Open Spain, que se celebrará en Barcelona el 12-13 de Noviembre. Por la noche ya no quedaba ninguna de las 150 plazas disponibles, en gran parte gracias a Twitter (#aos2010). Impresionante la respuesta de la gente, y un buen síntoma del interés que despierta el tema.
Echando un vistazo a los datos de la gente registrada, destaca sobre todo la enorme variedad: empresas públicas y privadas, grandes consultoras y freelance independientes, gente de Canarias, Baleares, Galicia, Extremadura, jefes de proyecto, programadores, profesores, CEOs… Para mí éste es el ingrediente principal del éxito de un Open: que los asistentes provengan de mundos lo más diferentes posibles. E indica también que poco a poco, el agilismo está calando en todos los sectores de la industria del software. Como comenta Juan Palacio en su último post, en las búsquedas de Google agile va desplazando a CMMi sobre todo en España y Portugal… ¿Estamos asistiendo al comienzo de una forma diferente de hacer las cosas?
Viaje relámpago a París la semana pasada, para apoyar a una empresa madrileña que está defendiendo una propuesta ante una gran compañía francesa. Les exigen gestionar el posible proyecto con scrum, por lo que pidieron nuestro apoyo en la parte metodológica. Una experiencia interesante, 6 horas discutiendo el proyecto y su enfoque con los futuros clientes. Es la primera vez que veo un análisis tan exhaustivo de las distintas ofertas presentadas; menudo power point comparativo había preparado el cliente, para dejar muy claros sus puntos fuertes y débiles respecto a la competencia. Así da gusto.
Es curioso que en Francia las mayores empresas empiecen a requerir scrum como requisito imprescindible para adjudicar un proyecto; allí llevaban más de 2 años gestionando sus desarrollos de esta forma, y ya no conciben otra manera de hacerlo. Y por supuesto en el proyecto Product Owner a tiempo completo para dedicarlo al equipo. ¿¿Para cuándo en España??
A finales de agosto sabremos si hemos pasado el siguiente corte (de la short-list a la short-short list…). Crucemos los dedos.
Cuando la gente se enfrenta a su primer contacto con Scrum en nuestros cursos de formación, las reticencias suelen desembocar siempre en un punto principal: la falta de confianza. No me fío de mi equipo, no me fío de mi jefe, no me fío de mis clientes, así que con semejante panorama las metodologías ágiles nunca van a funcionar.
Para protegerme de esto me blindo ante los clientes con contratos y penalizaciones, informes de seguimiento y actas kilométricas para que quede claro “de quién es la culpa”. Y luego hago micro-management con el equipo, diciéndoles exactamente qué hacer y cuándo debe estar listo. No sé si es un tema cultural en España, cultural en IT… pero estoy convencida de que hay otra forma de hacer las cosas. Difícil, pero mejor.
Me sorprende especialmente cuando el escepticismo proviene de gente joven, veintipocos, que con su escasa experiencia ya están seguros de que “O le dices a la gente exactamente qué tienen que hacer, o nunca harán nada” (comentario de la semana pasada en un máster). O sea, Teoría X de McGregor en estado puro. ¿En qué momento se llega a este convencimiento, en la Universidad, en la primera experiencia laboral, antes?
Por suerte, siempre hay un porcentaje de los asistentes a los cursos que terminan convencidos de que vale la pena intentarlo. Y a veces basta con sembrar la semilla del cambio en una sola persona.
Si bien es cierto que cuando se practica Scrum, lo mejor es ser fieles a la filosofía ágil y lean, empleando recursos sencillos como una pizarra, post-its, papel y lápiz, hay toda una serie de herramientas, online y offline, que nos permiten ponerle el “toque tecnológico” a la gestión de nuestros proyectos. Hoy vamos a repasar algunas de ellas, sin ningún orden en particular, de manera rápida como forma de “ampliar el repertorio” si es que queremos emplearlas en un momento dado.
1. ScrumWorks: La firma Collabnet pone a nuestra disposición dos versiones de su producto: una Basic, con funcionalidad simple, pero más que suficiente para pequeños proyectos o grupos, y la versión Pro, de pago, para actividades de mayor envergadura. Con su interfaz de dos columnas nos permite diferenciar entre el contenido de los sprints y las tareas del backlog fácilmente. Permite arrastrar y soltar tareas y gestiona de manera eficiente los lanzamientos de software, si así lo precisamos. El precio por licencia para la versión Pro es algo elevado (USD 500), pero incluye soporte de por vida, actualizaciones y acceso al servicio técnico.
2. SfTS: O Scrum for Team System, de la empresa EMC. Funciona bajo un esquema de suscripción (como casi todas), y es básicamente un plugin para el producto Visual Studio for Teams de la misma casa. Es gratuito, pero es necesario tener el producto mencionado antes para poderlo usar. Una manera de introducir los conceptos ágiles si estamos desarrollando bajo esta plataforma.
3. Pivotal Tracker: El “buque insignia” de los gestores ágiles. Con una interfaz muy amigable y sencilla, nos permite gestionar proyectos con filosofía ágil fácilmente. Una de sus características es que puede calcular la velocidad de un equipo a partir de los datos de los proyectos gestionados en él con anterioridad. Permite generar informes exportables, así como listas en formato CSV de tareas si hiciera falta. También puede importarlas para añadir tareas al Icebox o al Product Backlog, que podemos incluir en los sprints arrastrando y soltando. Su interfaz es muy parametrizable con distintas vistas de tareas en curso, hechas o pendientes. Permite invitar a personas que no tengan cuenta en PT a unirse a un proyecto determinado y nombrar varios administradores para cada proyecto. Como siempre, dos sabores: gratuito (todos los proyectos son públicos) y de pago.
4. Scrumy: Un enfoque minimalista muy lean. Simplemente añadimos el nombre de nuestro proyecto a la dirección web (es decir, http://www.scrumy.com/miproyecto) y ya está, sin necesidad de crear cuentas ni nada por el estilo. También dos modalidades: gratuito y de pago. La última permite pagar mes a mes (USD 7 por mes o USD 5 al mes, si se pagan 12 meses por adelantado). También permite arrastrar y soltar entre las cuatro columnas básicas: To Do, In Progress, Verify y Done. Una buena alternativa para no complicarse la vida si queremos comenzar sencillo.
5. ProjectCards: Esta herramienta, a diferencia de las anteriores (con excepción de SfTS) funciona en local en las principales plataformas (Windows, Linux, Mac OS y como plugin de Eclipse). Es una opción bastante potente si tenemos que gestionar múltiples proyectos complejos y queremos mantener el control “en local”. También posee dos versiones, una gratuita y otra de pago, con un precio por licencia de USD 145, que incluyen soporte perpetuo y actualizaciones. Nos permite llegar a un nivel de detalle muy granular si hiciera falta.
6. Gadget para Google Wave: Si alguno se apuntó a la onda Wave, hay un gadget que se puede emplear para gestionar proyectos con Scrum, como lo muestra este vídeo:
Y por último, una curiosidad. Sabian ustedes que es posible gestionar proyectos de Scrum utilizando el mando de la consola Wii, algo de software y mucha creatividad? Pasen y vean:
El 24 y 25 de Junio tendremos el placer de impartir un seminario para los alumnos del Máster en Dirección y Gestión de Proyectos Software de la Universidad Politécnica de Madrid. Allí realizaremos una sesión de la nueva simulación Agile IT, ideada para facilitar la implantación de Scrum como nueva metodología de proyectos en empresa. Gracias a la simulación, los alumnos entenderán fácilmente los conceptos teóricos de Scrum, podrán experimentar sus ventajas frente a otras metodologías de gestión de proyectos y se incrementará su predisposición a adoptar el enfoque Scrum. ¡Próximamente os contaremos cómo fue!
Estupenda experiencia en el CAS2010. Ya querrían muchos congresos más veteranos y “profesionales” conseguir la organización y sobre todo el ambiente y entusiasmo que vivimos la semana pasada en Madrid. Un placer compartir dos días con tanta gente que cree en el agilismo como forma de dar un salto adelante en el desarrollo de proyectos en este país.
Es difícil destacar algo: la keynote de Henrik Kniberg; la sesión de Rodrigo Corral sobre métricas, un crack como siempre; la (estresante) visión de un ingeniero de software del equipo de Ferrari (sí, en Ferrari hacen scrum, imposible de otra manera); o la sesión sobre comunidades locales, a ver si entre todos conseguimos impulsar el agilismo a nuestra pequeña escala. Pero sobre todo las conversaciones de café, muchas buenas ideas y gente a la que espero volver a encontrar.
Aquí va una pequeña muestra de nuestro taller de gestión de personas, basado en el juego “A Heart Effort”. Creo que el esfuerzo valió la pena, aunque sólo fuera por oir a gente comentar en otras sesiones “desde luego he aprendido mucho más en el juego de esta mañana que en una charla con Power Point…”. ¡De eso se trataba!
pragmatic lanza su nueva simulación de negocio: Agile IT (basada en el juego Lego City de Alexey Krivitsky). Si estás planteándote empezar a usar Scrum como metodología para gestionar tus proyectos, Agile IT es lo que necesitas. A través del desarrollo de la simulación, los participantes se ven involucrados en el que será su primer proyecto Scrum: la construcción de una ciudad desde cero únicamente con piezas de Lego. Los participantes se dividen en equipos autogestionados que deberán estimar y construir diferentes edificios con un único objetivo: la aportación de valor al cliente lo antes posible.
Gracias a la dinámica, los equipos practicarán todas las bases de Scrum, desde la creación del Product Backlog a la realización de la Demo o Retrospectiva. Además, de la misma forma que en los proyectos reales, los equipos deberán enfrentarse a situaciones y/o peticiones inesperadas que harán peligrar la buena marcha del proyecto.
El ambiente agradable y divertido generado por el juego predispone al equipo al cambio, cosa que hace más fácil la introducción de la nueva metodología de trabajo. Los participantes comprobarán de primera mano la utilidad de esta metodología y les facilitará en gran medida la comprensión de los contenidos teóricos puesto que ellos mismos ya lo habrán experimentado.
Si quieres más información sobre Agile IT, la encontrarás aquí
Curioso video visto en www.ted.com: se reta a distintos grupos de gente a construir una torre lo más alta posible con un puñado de spaguetti, una cinta de celo y un “marshmallow” (si activáis los subtítulos en español alguien ha traducido “marshmallow” por “malvavisco”, pero en mi casa siempre los hemos llamado “nubes”, esas chucherías esponjosas con aspecto de nubecita rosa).
Nunca adivinaríais qué grupo suele tener más éxito (son sólo 6 minutos, vale la pena verlo).
Lo interesante es que el enfoque del grupo ganador es muy simple: prototipar y refinar en iteraciones sucesivas lo más rápidas posibles. ¿Suena familiar? Mientras los graduados en escuelas de negocios analizan, planifican y deciden la mejor estrategia, hay alguien que ya va por el quinto intento de construcción… Fallan rápidamente, aprenden rápidamente, y reconducen el proyecto a tiempo. Metodologías ágiles también en la construcción de torres de spaguetti. Incluso comenta la importancia de incorporar al equipo a un “facilitador” del proceso… esto… un scrum master, quizá.
Según Tom Wujec, “el diseño es un deporte de contacto”. ¿No lo son todos los proyectos?