Lean Thinking
La consultoría tradicional se basa en la definición de un alcance inicial y una fase de implantación larga, al final de la cual se entrega el producto final completo.
Este enfoque presenta varios inconvenientes:
- El cliente no tiene una visión clara del producto hasta la entrega final, y es posible que se encuentre con “sorpresas”.
- Una vez cerrado el alcance inicial, la modificación de los requisitos suele ser costosa: si el cliente cambia de idea, surgen nuevas necesidades, etc. es necesario un proceso de renegociación constante para ampliar plazo o coste.
- La comunicación entre el cliente y el equipo del proyecto es puntual y escasa, sin existir un verdadero espíritu de colaboración y empuje conjunto y constante
Lean thinking: Eliminar lo intranscendente
Éste es el punto fundamental de la filosofía lean: identificar claramente las actividades que aportan valor desde el punto de vista del cliente y eliminar todas las demás. Centrarse en lo esencial. Simplificar. Otorgar un papel primordial a las personas y su capacidad para generar valor y mejorar continuamente.
Los principios lean iniciados en Japón por Toyota son totalmente aplicables a nuestros proyectos. Nos esforzamos por identificar y eliminar prácticas no eficientes y nos centramos en el cliente y su nivel de satisfacción a través de un flujo de mejoras continuas. En lugar de largas y pesadas etapas de redefinición de procesos o proyectos de cambio global en los que no se ven resultados hasta el final, nos enfocamos en problemas concretos, actuamos con rapidez sobre ellos y el cliente percibe inmediatamente una corriente de mejoras sostenidas.
Nuestro enfoque rediseña tus formas actuales de trabajar (o introduce otras nuevas) de forma incremental, dividiendo el proyecto en iteraciones continuas y creando con tu equipo un Comando en el proyecto al que transmitimos esta filosofía de mejora continua. Así se genera un flujo y una cultura en la organización orientada a la introducción de mejoras, buscando siempre la máxima simplificación.
Las ventajas son claras: proyectos cortos y pragmáticos en iteraciones, con resultados inmediatos, basados fundamentalmente en un cambio cultural en las personas.
Esta filosofía se impregna en la empresa y continúa mucho después de nuestra intervención.