Learning by doing
FORMACIÓN EXPERIENCIAL
El participante: un sujeto activo
En la Formación Experiencial no existen los formadores sino que debemos hablar de facilitadores. Y es que en la Formación Experiencial el desarrollo de las personas se da desde ellos mismos, gracias a dinámicas que les ayudan a ser conscientes de sus necesidades de aprendizaje. El aprendizaje surge de las propias personas, y no sólo desde un punto de vista cognitivo sino también emocional. Estamos hablando de una formación vivencial, donde la persona llega a conclusiones sobre sus propios recursos, de forma que la retención del aprendizaje es perdurable en el tiempo.
Retención de conocimientos
Estudios del índice de retención de conocimientos establecen las siguientes cifras:
En un aula el índice de retención de conocimientos es de un 5% y en lecturas de un 10%. En conjunto, un soporte formativo auditivo y visual puede llegar a un índice del 20%. Una demostración llegará al 30% y una discusión en grupo lleva al índice a oscilar entre el 45% y el 50%. Los métodos de Formación Experiencial, el aprender haciendo, elevan ese índice al 75%.

Este alto índice de retención es debido en parte a que el participante se convierte en agente activo de su propio proceso de aprendizaje, responsabilizándose del mismo. Se trata de un modelo en el que, mediante dinámicas y simulaciones, se construyen metáforas de la vida real y gracias al facilitador, el participante extrae sus propios aprendizajes de forma:
- Reflexiva, utilizando como materia prima la experiencia y conocimientos de las personas implicadas, induciéndole a pensar y aprender de sí mismo y de los compañeros, mediante la deducción, la intuición y la creatividad.
- Participativa, ya que el aprendizaje y el cambio son construidos por todos los participantes a partir de la experimentación, con las aportaciones de todos los interesados.
- Práctica, porque los asistentes trabajan sobre su propia realidad percibida, sobre sus límites y potencialidades, para que las conclusiones tengan una aplicación directa en sus intereses y objetivos.
- Estimulante, gracias a que la exploración se hace en buena medida en clave de juego, con humor y en un ambiente que propicia un estado de apertura mental.
- Flexible, porque se adapta a las necesidades de cada colectivo.
La Formación Experiencial incide más allá de los comportamientos de las personas; las despierta, haciendo que se replanteen sus creencias y valores sobre un área concreta de aprendizaje.
La superación de las limitaciones
Con la Formación Experiencial, no es tan importante qué competencia queremos desarrollar. En lo que realmente se centra la Formación Experiencial es en qué barreras se tienen que superar para alcanzar esa competencia. Por ello, si conseguimos vencer estas barreras, posibilitamos a las personas para que adquieran las competencias que la organización considera necesarias para su desarrollo. Es decir, lo importante es el camino que ha de tomar la persona: con la Formación Experiencial, los participantes hacen conscientes sus necesidades de aprendizaje, para así desarrollar competencias gracias a un cambio de actitud, lo que facilita la adquisición de conocimientos y, con la práctica diaria, de habilidades.
Y es que la Formación Experiencial parte de la base de que todas las personas poseen los recursos necesarios en su interior. Cambiando las creencias limitadoras de las personas, estos recursos se hacen presentes, lo que se hace visible en conductas concretas gracias al desarrollo de habilidades relacionadas. Se trata, en cierta forma, de liberar a las personas para que crezcan y se desarrollen.
STORYTELLING
Una buena historia es la nueva arma para la captación de atención, movilización y motivación de personas que algunos gestores y formadores utilizan para vender sus proyectos y que la gente se involucre en ellos.
Desde hace unos años, el arte de contar historias se ha convertido en el arte de la motivación. Comunicación corporativa, formación, involucración en proyectos de gestión del cambio, el storytelling resulta mucho más eficaz que la simple notificación u orden, porque no pretende modificar las convicciones de la gente, sino que busca hacerla partícipe de una historia apasionante, de una gran novela.
Storytelling es en sí el arte de contar historias con un fin comercial, político, moral o religioso. En manos de gestores empresariales se puede convertir en una herramienta adicional para mejorar la actitud y movilización de las personas en proyectos concretos. En pragmatic utilizamos el stroytelling de forma continuada en proyectos de gestión del cambio para mantener el interés y la motivación de todas las personas que integran el proyecto.
A continuación te mostramos unos ejemplos de storytelling centrados en el learning by doing:
Epopeya Lean, una historia basada en el learning by doing & lean thinking…..
Divertido cuento basado en el learning by doing que narra las fatalidades de no utilizar esta metodología…..