Viaje relámpago a París la semana pasada, para apoyar a una empresa madrileña que está defendiendo una propuesta ante una gran compañía francesa. Les exigen gestionar el posible proyecto con scrum, por lo que pidieron nuestro apoyo en la parte metodológica. Una experiencia interesante, 6 horas discutiendo el proyecto y su enfoque con los futuros clientes. Es la primera vez que veo un análisis tan exhaustivo de las distintas ofertas presentadas; menudo power point comparativo había preparado el cliente, para dejar muy claros sus puntos fuertes y débiles respecto a la competencia. Así da gusto.
Es curioso que en Francia las mayores empresas empiecen a requerir scrum como requisito imprescindible para adjudicar un proyecto; allí llevaban más de 2 años gestionando sus desarrollos de esta forma, y ya no conciben otra manera de hacerlo. Y por supuesto en el proyecto Product Owner a tiempo completo para dedicarlo al equipo. ¿¿Para cuándo en España??
A finales de agosto sabremos si hemos pasado el siguiente corte (de la short-list a la short-short list…). Crucemos los dedos.
Cuando la gente se enfrenta a su primer contacto con Scrum en nuestros cursos de formación, las reticencias suelen desembocar siempre en un punto principal: la falta de confianza. No me fío de mi equipo, no me fío de mi jefe, no me fío de mis clientes, así que con semejante panorama las metodologías ágiles nunca van a funcionar.
Para protegerme de esto me blindo ante los clientes con contratos y penalizaciones, informes de seguimiento y actas kilométricas para que quede claro “de quién es la culpa”. Y luego hago micro-management con el equipo, diciéndoles exactamente qué hacer y cuándo debe estar listo. No sé si es un tema cultural en España, cultural en IT… pero estoy convencida de que hay otra forma de hacer las cosas. Difícil, pero mejor.
Me sorprende especialmente cuando el escepticismo proviene de gente joven, veintipocos, que con su escasa experiencia ya están seguros de que “O le dices a la gente exactamente qué tienen que hacer, o nunca harán nada” (comentario de la semana pasada en un máster). O sea, Teoría X de McGregor en estado puro. ¿En qué momento se llega a este convencimiento, en la Universidad, en la primera experiencia laboral, antes?
Por suerte, siempre hay un porcentaje de los asistentes a los cursos que terminan convencidos de que vale la pena intentarlo. Y a veces basta con sembrar la semilla del cambio en una sola persona.
Si bien es cierto que cuando se practica Scrum, lo mejor es ser fieles a la filosofía ágil y lean, empleando recursos sencillos como una pizarra, post-its, papel y lápiz, hay toda una serie de herramientas, online y offline, que nos permiten ponerle el “toque tecnológico” a la gestión de nuestros proyectos. Hoy vamos a repasar algunas de ellas, sin ningún orden en particular, de manera rápida como forma de “ampliar el repertorio” si es que queremos emplearlas en un momento dado.
1. ScrumWorks: La firma Collabnet pone a nuestra disposición dos versiones de su producto: una Basic, con funcionalidad simple, pero más que suficiente para pequeños proyectos o grupos, y la versión Pro, de pago, para actividades de mayor envergadura. Con su interfaz de dos columnas nos permite diferenciar entre el contenido de los sprints y las tareas del backlog fácilmente. Permite arrastrar y soltar tareas y gestiona de manera eficiente los lanzamientos de software, si así lo precisamos. El precio por licencia para la versión Pro es algo elevado (USD 500), pero incluye soporte de por vida, actualizaciones y acceso al servicio técnico.
2. SfTS: O Scrum for Team System, de la empresa EMC. Funciona bajo un esquema de suscripción (como casi todas), y es básicamente un plugin para el producto Visual Studio for Teams de la misma casa. Es gratuito, pero es necesario tener el producto mencionado antes para poderlo usar. Una manera de introducir los conceptos ágiles si estamos desarrollando bajo esta plataforma.
3. Pivotal Tracker: El “buque insignia” de los gestores ágiles. Con una interfaz muy amigable y sencilla, nos permite gestionar proyectos con filosofía ágil fácilmente. Una de sus características es que puede calcular la velocidad de un equipo a partir de los datos de los proyectos gestionados en él con anterioridad. Permite generar informes exportables, así como listas en formato CSV de tareas si hiciera falta. También puede importarlas para añadir tareas al Icebox o al Product Backlog, que podemos incluir en los sprints arrastrando y soltando. Su interfaz es muy parametrizable con distintas vistas de tareas en curso, hechas o pendientes. Permite invitar a personas que no tengan cuenta en PT a unirse a un proyecto determinado y nombrar varios administradores para cada proyecto. Como siempre, dos sabores: gratuito (todos los proyectos son públicos) y de pago.
4. Scrumy: Un enfoque minimalista muy lean. Simplemente añadimos el nombre de nuestro proyecto a la dirección web (es decir, http://www.scrumy.com/miproyecto) y ya está, sin necesidad de crear cuentas ni nada por el estilo. También dos modalidades: gratuito y de pago. La última permite pagar mes a mes (USD 7 por mes o USD 5 al mes, si se pagan 12 meses por adelantado). También permite arrastrar y soltar entre las cuatro columnas básicas: To Do, In Progress, Verify y Done. Una buena alternativa para no complicarse la vida si queremos comenzar sencillo.
5. ProjectCards: Esta herramienta, a diferencia de las anteriores (con excepción de SfTS) funciona en local en las principales plataformas (Windows, Linux, Mac OS y como plugin de Eclipse). Es una opción bastante potente si tenemos que gestionar múltiples proyectos complejos y queremos mantener el control “en local”. También posee dos versiones, una gratuita y otra de pago, con un precio por licencia de USD 145, que incluyen soporte perpetuo y actualizaciones. Nos permite llegar a un nivel de detalle muy granular si hiciera falta.
6. Gadget para Google Wave: Si alguno se apuntó a la onda Wave, hay un gadget que se puede emplear para gestionar proyectos con Scrum, como lo muestra este vídeo:
Y por último, una curiosidad. Sabian ustedes que es posible gestionar proyectos de Scrum utilizando el mando de la consola Wii, algo de software y mucha creatividad? Pasen y vean:
El 24 y 25 de Junio tendremos el placer de impartir un seminario para los alumnos del Máster en Dirección y Gestión de Proyectos Software de la Universidad Politécnica de Madrid. Allí realizaremos una sesión de la nueva simulación Agile IT, ideada para facilitar la implantación de Scrum como nueva metodología de proyectos en empresa. Gracias a la simulación, los alumnos entenderán fácilmente los conceptos teóricos de Scrum, podrán experimentar sus ventajas frente a otras metodologías de gestión de proyectos y se incrementará su predisposición a adoptar el enfoque Scrum. ¡Próximamente os contaremos cómo fue!
Estupenda experiencia en el CAS2010. Ya querrían muchos congresos más veteranos y “profesionales” conseguir la organización y sobre todo el ambiente y entusiasmo que vivimos la semana pasada en Madrid. Un placer compartir dos días con tanta gente que cree en el agilismo como forma de dar un salto adelante en el desarrollo de proyectos en este país.
Es difícil destacar algo: la keynote de Henrik Kniberg; la sesión de Rodrigo Corral sobre métricas, un crack como siempre; la (estresante) visión de un ingeniero de software del equipo de Ferrari (sí, en Ferrari hacen scrum, imposible de otra manera); o la sesión sobre comunidades locales, a ver si entre todos conseguimos impulsar el agilismo a nuestra pequeña escala. Pero sobre todo las conversaciones de café, muchas buenas ideas y gente a la que espero volver a encontrar.
Aquí va una pequeña muestra de nuestro taller de gestión de personas, basado en el juego “A Heart Effort”. Creo que el esfuerzo valió la pena, aunque sólo fuera por oir a gente comentar en otras sesiones “desde luego he aprendido mucho más en el juego de esta mañana que en una charla con Power Point…”. ¡De eso se trataba!
pragmatic lanza su nueva simulación de negocio: Agile IT (basada en el juego Lego City de Alexey Krivitsky). Si estás planteándote empezar a usar Scrum como metodología para gestionar tus proyectos, Agile IT es lo que necesitas. A través del desarrollo de la simulación, los participantes se ven involucrados en el que será su primer proyecto Scrum: la construcción de una ciudad desde cero únicamente con piezas de Lego. Los participantes se dividen en equipos autogestionados que deberán estimar y construir diferentes edificios con un único objetivo: la aportación de valor al cliente lo antes posible.
Gracias a la dinámica, los equipos practicarán todas las bases de Scrum, desde la creación del Product Backlog a la realización de la Demo o Retrospectiva. Además, de la misma forma que en los proyectos reales, los equipos deberán enfrentarse a situaciones y/o peticiones inesperadas que harán peligrar la buena marcha del proyecto.
El ambiente agradable y divertido generado por el juego predispone al equipo al cambio, cosa que hace más fácil la introducción de la nueva metodología de trabajo. Los participantes comprobarán de primera mano la utilidad de esta metodología y les facilitará en gran medida la comprensión de los contenidos teóricos puesto que ellos mismos ya lo habrán experimentado.
Si quieres más información sobre Agile IT, la encontrarás aquí
La semana pasada estuvimos en GAIA (Asociación de Industrias de las Tecnologías Electrónicas y de la Información del País Vasco) impartiendo una jornada acerca de la gestión ágil a través de Scrum. Cuál fue nuestra sorpresa al ver que se había apuntado muchísima más gente de la esperada en un principio, en algún caso hasta hubo que limitar el nº de asistentes por empresa…¡Menuda alegría! Cada vez hay más y más gente interesada en saber qué es esto de Scrum y en qué consiste. Y cómo lo hicimos nosotros? Pues al puro estilo Pragmatic, es decir, empleando “Learning by Doing” o aprender haciendo.
Los asistentes tuvieron que construir una ciudad de LEGO y para ello se organizaron como un verdadero equipo de Scrum y emplearon sus principios ágiles: estimaciones de las historias con cartas, planificación del sprint, retrospectivas… Al igual que en la realidad, el primer sprint fue desastroso en casi todos los equipos pero en los siguientes fueron engrasando y mejorando gracias al poder de las retrospectivas. ¿Resultado? al final del tercer sprint, todos los equipos terminaron su ciudad y algunos de ellos presentaron hasta nuevas funcionalidades no contempladas al inicio que aportaban muchísimo valor al cliente. Hasta hubo un equipo que construyó una ciudad ecológica libre de humos, buena prueba de que los equipos auto organizados tienden a ser más creativos e innovadores y, de hecho, tiene el más común de los sentidos, ¿cómo es posible aportar si el trabajo viene impuesto desde arriba?
Mencionar la presencia de Jose Ramón Díaz de Biko, colaborador de Agile Spain y gran experimentado en la materia, que enriqueció a los asistentes a través de sus experiencias de puesta en marcha de proyectos de desarrollo empleando Scrum como metodología de gestión de proyectos y de la posible convivencia e integración entre CMMi Nivel 2 y Scrum.
Nos han seleccionado para una sesión en la próxima Conferencia AgileSpain que se celebrará en Madrid el 10-11 de junio (más datos del evento aquí). Para que no fuera la típica charla/conferencia, planteamos una sesión colaborativa basada en el juego A Heart Effort. Centramos el tema alrededor de la gestión de las personas, que si en un proyecto normal es algo crítico, en entornos ágiles todavía más. Los asistentes se distribuirán en mesas de 5-6, y tendrán que opinar-debatir-compartir su visión y experiencia contestando a preguntas como “¿Qué preferirías tener: un mal Product Owner, un mal Scrum Master o un mal Equipo?”. Las respuestas no convencionales tienen premio… Aunque evidentemente lo que buscamos son las conversaciones que se generen alrededor de un tema tan complejo como es el peopleware. Seguro que podemos aprender mucho de las experiencias – y sufrimientos- de los demás. La asistencia al evento no requiere de inscripción previa. ¡Esperamos encontraros allí!
Semana intensa en scrum (de las que a mí me gustan): nos han seleccionado para una sesión en la próxima Conferencia AgileSpain que se celebrará en Madrid el 10-11 de junio (más datos del evento aquí). Esto de compartir panel con Henrik Kniberg nos motiva :-)
Para que no fuera la típica charla/conferencia, planteamos una sesión colaborativa basada en el juego A Heart Effort; es decir, que los que van a hablar son los participantes, y no nosotros (así cualquiera, ¿no?). Centramos el tema alrededor de la gestión de las personas, que si en un proyecto normal es algo crítico, en entornos ágiles todavía más. Los asistentes se distribuirán en mesas de 5-6, y tendrán que opinar-debatir-compartir su visión y experiencia contestando a preguntas como “¿Qué preferirías tener: un mal Product Owner, un mal Scrum Master o un mal Equipo?”. Las respuestas no convencionales tienen premio… Aunque evidentemente lo que buscamos son las conversaciones que se generen alrededor de un tema tan complejo como es el peopleware. Seguro que podemos aprender mucho de las experiencias – y sufrimientos- de los demás.
Independientemente de nuestra sesión, el evento promete. Dos días completos de temas interesantes, combinando los aspectos más técnicos (como el CodingDojo de Gost y Beas) con otros más generales (”Diez maneras infalibles de asegurar que Scrum erá un fracaso”, Rodrigo Corral siempre vale la pena). Nos vemos en Madrid…
Para quien no la conozca describe una forma de organizar el trabajo y aumentar la productividad personal, una especie de GTD muy simplificado. Ideal para la gente que se distrae fácilmente, con tendencia a procrastinar – o sea, el 90% de nosotros. En Energized Work la aplican a su trabajo, de forma que dividen la jornada en bloques de 25 minutos de alta productividad (un “pomodoro”) – para ellos es necesario, ya que sus sprints son semanales, y necesitan acelerar el proceso lo más posible. Si quieres saber más se puede descargar el libro original aquí: http://www.pomodorotechnique.com/, son sólo 45 páginas muy ligeras (se leen en un pomodoro…)
También me llama la atención de esta empresa su forma radical de aplicar el principio de “propiedad colectiva del código en desarrollo”: al menos dos veces al día, los desarrolladores rotan y continúan el código de un compañero en el punto donde lo acaba de dejar. ¿Pérdida de tiempo, dificultad? Quizá al principio, pero me parece que las ventajas en cuanto a conocimiento compartido, visión global, multidisciplinariedad, y disminución de riesgo (“¡Aaah, Fulanito está enfermo, nadie sabe tocar su parte del código…!”) compensan sobradamente.
¿Y extrapolarlo a nivel empresarial? ¿Qué ocurriría si cada persona rotara cada dos meses entre Recursos Humanos, Marketing, Producción…? Probablemente el caos en la mayoría de las empresas, pero aquéllas que sobrevivieran tendrían una capacidad de adaptación muy superior.